Los jeans, que tres días atrás me quedaban perfectos, comenzaron a apretarme.

La rutina de ejercicio, que antes podía hacer sin dificultad, me dejaba sin aliento los primeros diez minutos y terminaba con mayor hinchazón abdominal.

Poder evacuar sin antes haber tomado café se empezó a sentir como un milagro.

Aplicaba todo lo aprendido en la carrera:

  1. Consumir alimentos ricos en fibra, vegetales y frutas

  2. Evitar ultraprocesados a toda costa

  3. Beber 2 o más litros de agua al día

  4. Hacer ejercicio

  5. Probióticos

  6. Laxantes, como último recurso

Hola,

Mi nombre es Stef, soy nutrióloga y miembro honorable del club de las personas que gastrointestinalizan sus emociones :-)

¿Mi forma favorita de expresión?
Estreñimiento

Estreñimiento

Hubo un tiempo donde estuve atrapada en un
ciclo de estreñimiento 🌪️.

“Soy nutrióloga, sé comer ‘saludable’, sé lo que hay que hacer”, me decía a mi misma.

Aplicaba todo lo aprendido en la carrera:

  1. Consumir alimentos ricos en fibra, vegetales y frutas

  2. Evitar ultraprocesados a toda costa

  3. Beber 2 o más litros de agua al día

  4. Hacer ejercicio

  5. Probióticos

  6. Laxantes, como último recurso

Pero esto no solucionaba mi problema durante mucho tiempo, el estreñimiento siempre volvía y la hinchazón abdominal nunca desaparecía.

Me sentía incómoda y cansada todo el tiempo, empecé a normalizar mis síntomas hasta que mi hinchazón abdominal empeoró

Los jeans, que tres días atrás me quedaban perfectos, comenzaron a apretarme.

La rutina de ejercicio, que antes podía hacer sin dificultad, me dejaba sin aliento los primeros diez minutos y terminaba con mayor hinchazón abdominal.

Poder evacuar sin antes haber tomado café se empezó a sentir como un milagro.

Me sentía un fracaso como nutrióloga,
Me sentía menos “yo”,
Mi cuerpo me era tan ajeno…

En mi desesperación decidí profundizar más allá de lo básico, así que hice lo que mejor sé hacer: investigar.

En esta búsqueda descubrí la relación entre la salud intestinal y el sistema inmune, lo cual se sintió como una epifanía 🌄 porque mis síntomas intestinales no eran los únicos que se habían agravado sino también mi rinitis alérgica, todos los días al despertarme estornudaba mínimo 20 veces.

Me apunté a un curso de Salud Intestinal Funcional avalado por la Academia Americana de Nutrición y Dietética, y aprendí sobre los pilares para un buen funcionamiento intestinal, los cuales van más allá de la alimentación, también son importantes el eje intestino-cerebro, la microbiota intestinal y el movimiento suave.

Y sobre todo, comprendí la importancia de abordar los síntomas intestinales desde la raíz.

Poco a poco, aplicando lo que aprendía en mí misma, empecé a notar cambios:

  1. Evacuaciones con más regularidad y facilidad

  2. La hinchazón abdominal disminuyó drásticamente

  3. Mis niveles de energía aumentaron

  4. Los estornudos matutinos cesaron

  5. Desapareció el miedo a comer para no hincharme

Otra vez empecé a sentirme yo 🍃.

En esta etapa de aprendizaje fui más consciente de los síntomas intestinales que expresaban las mujeres a mi alrededor. Es sorprendente lo normalizados que están y cómo solemos recurrir a “básicos” que no resuelven el problema, sino que apenas lo tapan, como un simple curita 🩹.

Estás en el lugar correcto…

🍓 Si tu también eres parte del club de las personas que gastrointestinalizan sus emociones,

🍓 Si ya te cansaste de normalizar tus síntomas intestinales,

🍓 Si estás lista para hacer las cosas diferente.

Estoy aquí para acompañarte en este proceso y guiarte a través de los pilares de la salud intestinal, utilizando la evidencia científica y tu experiencia vivida crearemos hábitos sostenibles para restaurar tu salud intestinal.